Perdonar (II)


Tiempo después de que mi madre perdonó a todos aquellos que nos habían hecho daño, ella siguió asistiendo a esa iglesia cristiana en la colonia Libertad.

No es posible adorar correctamente al Creador del universo si es que tienes rencores en tu corazón (así que si tienes algo de eso por ahí, te recomiendo que lo saques hoy mismo. Me lo agradecerás después).

Pasaron algunos años, y yo me convertí al Cristianismo (a los 21 años), comenzando una vida llena de paz y gozo... y también muchas dificultades, como a continuación verán.


HH

Décadas antes, el "Hermano Hernández" (HH) era un joven católico que asistía regularmente a misa. Él amaba a la Iglesia Católica con todo su corazón. Él, según dijo una vez, besaba a escondidas las imágenes de María, al grado de que les "tiraba la pintura" con su saliva de tanto besarlas.

Él también llegó a ser un mujeriego: Tuvo varias mujeres antes de casarse. Creía que en la vida no había mucho por hacer mas que estudiar, comer y tener sexo... pero eso sí: Ir a confesarse los domingos a la parroquia.

Otra cosa que le gustaba mucho era el alcohol, al grado de abusar en su consumo. Entró a Alcohólicos Anónimos para acabar con ese problema.

En una ocasión él fue con un sacerdote católico conocido suyo, para contarle que había dejado la bebida. El cura lo recibió con una, dijo él, "bebida espiritual": Una botella de vino. HH se sintió sumamente ofendido: Él queriendo salir de ese maldito vicio, y su "guía espiritual" no lo deja.

Él lloró aquella noche y creyó que no había Dios.

Perdió el poco temor de Dios que tenía y involucró en el ocultismo, realizando los llamados "viajes del alma", o sea, una meditación profunda que provoca que pongas la mente en blanco; el alma viaja por el "reino espiritual". En su último viaje, unas enormes garras peludas lo atrapan y se oye: "¡TE TENGO!". HH vuelve en sí en ese instante. Tuvo el susto de su vida. Casi muere de un infarto.

No fue tiempo después que conoció al verdadero Jesús, el que murió en la cruz del Calvario para perdonar sus pecados, el Jesús que no es una galleta en la custodia de los templos católicos, el Jesús que no es un dios enojado y que María lo calma y que Jesús Adrián Romero dice es el mismo que la Biblia.

HH se convirtió en pastor de la iglesia que asistíamos años después, ya casado y con cinco hijos. Cuando él estuvo pastoreando el lugar, la congregación experimentó un avivamiento. Literalmente, cientos de personas llegaron al Señor por aquel mover del Espíritu Santo.


Satanás encarnado

Pero como siempre pasa, el diablo se "viste de seda" y "mete su cuchara" donde no lo llaman: El anterior pastor de esa congregación, llamado Josué Bello (JB) regresó de su viaje  del DF. Él notó la diferencia del lugar y también se enteró de algo que le llamó la atención y le "llenó el ojo"...

HH había juntado una gran cantidad de dinero producto de contribuciones de todos en la iglesia, éste se destinaría para comprar un camión para que llevara a sus casas a todos aquellos hermanos que vivían lejos.

No pasó mucho tiempo para que se revelara el verdadero amor de JB: El amor al dinero, la raíz de todos los males.

JB le exigió a HH que le diera de regreso el control de la iglesia... y de paso, todo el dinero. Éste se negó, pero terminó perdiendo ante la astucia diabólica de este "hermano pastor". Le "quitó" el título de pastor a HH... ahora sólo sería "un hermano en Cristo más".

De paso, puso a toda la congregación en su contra. Llamó a todos a un "seminario" que en realidad era un cocowash ("lavado cerebral"): Les hizo creer a todos de que él era un "rebelde", "una persona que no se quería sujetar a su autoridad". Funcionó. Todos aborrecieron a HH, el que en verdad había hecho las cosas como Cristo quería.

HH estaba dolido, devastado. No era para menos: El amor de Cristo de la congregación se evaporó como charco en el desierto de Arizona. Su familia ni siquiera quería ir a la iglesia ya.


Éxodo

Entonces HH tomó una decisión: Se iría de ahí y abriría una nueva misión. Y así fue. Él, su familia, mi madre y yo nos fuimos de la congregación donde nacimos, crecimos, fuimos felices. El amor de Dios ya no estaba ahí, por lo tanto tampoco Dios.

Mi madre y yo lo apoyamos al 100%, porque sabíamos que él era un verdadero siervo de Dios y los demás estaban equivocados. También por aquél entonces había leído La Seducción de la Cristiandad y era más difícil que me engañaran.

[Por cierto, AQUÍ hay un registro de Asociación Religiosa de JB, su padre y el HH]

Salimos de esa congregación que se había contaminado... y no miramos atrás. Los que se quedaron quedaron sorprendidos por nuestra decisión.

La cosa no fue fácil: Pasaron los años y la nueva iglesia nunca prosperó. Por más que invitábamos a personas asistir a la iglesia, iban una  o dos veces y se iban.  Yo me preguntaba por qué pasaba esto. Después lo supe:

El Hermano Hernández nunca perdonó al seudopastor Josué Bello. Él decía que no, pero no era así.

Lo criticaba desde el púlpito. Muchas conversaciones, en lugar de ser bíblicas, eran relacionadas a JB, la apostasía, a JB, el Apocalipsis, a JB... Puras cosas duras, crueles, nefastas.

Aclaro: Me gusta hablar de la Apostasía y de Apocalipsis, pero creo que el Evangelio es mucho más que eso: Es el amor de Dios, es ayudar en las necesidades a otros, es predicar las Buenas Nuevas de salvación, el gozo del creyente, la alabanza a Dios, etc...

Es cierto que fue horrible lo que le hizo JB a HH, pero Dios nos ha dicho que debemos perdonar todas las ofensas así como Él nos ha perdonado.

HH nunca lo superó... y eso es bastante triste.


P.D.

Años después se descubrió lo peor: Josué Bello fue descubierto en adulterio por el esposo afectado (¡y lo grabó todo!). También se descubrió que:
-- Se acostaba con muchas otras mujeres.
-- Estafó y robó dinero a muchas personas.
-- Apoyaba al principio a varios hermanos en otras denominaciones y después los abandonaba.
-- Robaba "ovejas" de otros rebaños (O sea, en lugar de ganar nuevas almas para Cristo, iba por los cristianos de otras denominaciones y los sacabas de esas congregaciones para llevarlos bajo su tiranía liderazgo).
-- Fue mal testimonio a cientos de personas.
-- Empezó a predicar un falso evangelio (Él y su padre decían que Satanás en un DIOS que siempre ha existido, que el evangelio de la prosperidad era de Dios, etc...).
-- Sus hijos tenían amistades y negocios con narcotraficantes.
--Etc.

Casi toda la congregación se fue de ahí, porque ese hombre soberbio y sinvergüenza no quiso irse.

Por este medio hago público lo que cientos de personas ya saben: El "pastor" Josué Bello, de la congregación cristiana de la colonia Libertad es un falso ministro y es un siervo de Satanás. Nunca se arrepintió de sus maldades. Aléjense de él.



Atte.
Alexis "El Broder" Rodríguez
[pulgar arriba]

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